viernes, 12 de abril de 2013
Científicos versus creyentes. Más allá de los mitos
viernes, 6 de julio de 2012
A propósito del "bosón Higgs": ¿qué nos espera con esta algarabía científica?
sábado, 23 de junio de 2012
Medicina Tradicional, filosofía andina y el enfoque sistémico
- Se trata de un fenómeno vigente en todas las poblaciones del mundo y es empleada por todos los estratos sociales, en especial por los más pobres.
- Revela ser un mecanismo con cierto grado de efectividad, lo que le da vigencia y credibilidad.
- Su práctica no está normada y ello se presta a engaños y excesos que pueden poner en riesgo la salud de las sociedades, asunto que le compete a instituciones tutelares como el Colegio Médico del Perú.
- Investigar el ejercicio de la Medicina Tradicional para poder obtener algún tipo de conocimiento sobre ella y así elaborar una opinión autorizada sobre su eficacia o peligros.
- Ayudar a orientar los procesos de investigación y descubrimiento de sus probables propiedades y beneficios que puedan ser aplicables a la biomedicina y, a través de ella, a toda la humanidad.
- Ha identificado y convocado a la mayor cantidad de expertos sobre la materia, tanto a nivel nacional como internacional, lo cual conforma un importante banco de datos sobre dichos especialistas.
- Ha mantenido una actividad interna constante y abierta al público tanto mediante sus sesiones ordinarias como a través de las extraordinarias y los congresos, charlas y conversatorios organizados en coordinación con el Colegio Médico del Perú.
- Esta acción se ha traducido en el acopio de una apreciable información la cual viene siendo rigurosamente procesada y filtrada para evitar la subjetividad y el falseamiento.
- Incentivar y estimular la creación y desarrollo de métodos más eficaces para conseguir el conocimiento de los principios activos que permitan la comprensión de la Medicina Tradicional por parte de los sectores científicos occidentalizados.
- Los estudios antropológicos.
- Los aportes de diversos investigadores de otras tantas disciplinas presentados en congresos y conversatorios.
- La investigación de campo, particularmente el diálogo directo que se realiza con los principales actores de la Medicina Tradicional (los curanderos).
jueves, 16 de febrero de 2012
¿Qué es preferible: la amistad o el amor?
sábado, 17 de diciembre de 2011
¿Muppets cajamarquinos? Veálos en el cine.
domingo, 23 de octubre de 2011
Las lecciones que dejan los asesinatos de Estado

Después de ver el espantoso drama de la muerte de Gadafi no queda sino sentir una honda preocupación por la manera cómo se resuelven las cosas en el mundo contemporáneo. Ver por un lado cómo la tecnología, que es tan amada e idolatrada por todos, sirve, principalmente, para el dominio y el control de la humanidad. No es un secreto que hoy existen grandes mecanismos como ECHELON —que es un sistema que filtra todas las comunicaciones del mundo, sean telefónicas o vía Internet— como también que los satélites que nos observan día a día son utilizados para saber dónde estamos y qué hacemos.
Claro, para muchos esas son tonterías o “teorías de la conspiración”, pero para la mayoría sin embargo se trata de algo bueno y justificable en vista que estamos amenazados por el “terrorismo”, y eso justifica que nos revisen hasta en nuestra intimidad en pro de nuestra seguridad. Más importante que nuestras libertades y derechos es la seguridad, pues sin ella no estaríamos vivos para reclamar todo lo demás.
Esta es la política actualmente seguida por Estados Unidos: hacer lo que le parece con el argumento que ello es por nuestro bien, por el bien de los países “libres”, que son aquellos que siguen puntualmente su política de Estado. Todos los principios que antes conocíamos como fundamentales tanto por las religiones como por la Doctrina de los Derechos Humanos han quedado de lado puesto que lo prioritario es combatir al enemigo que amenaza nuestra vida, nuestra forma de vivir y que nos odia y nos envidia. Ellos son todos esos líderes hollywoodenses transformados en satánicos dictadores de países pobres a quienes se les culpa de todos los males del planeta.
Pero ¿qué consecuencias puede traer todo esto? Pues que tarde o temprano se abrirá paso a una reacción similar a la que está ocurriendo ahora con respecto al capitalismo o a la sociedad de mercado: se lo negará. En algún momento el mundo reaccionará indignado ante la estrategia del miedo que justifica cualquier cosa —incluyendo el asesinato de Estado— puesto que así como el ser humano puede ser miserable y cruel igualmente tiene su contraparte que es la noción del principio de la tolerancia y el buen vivir. No olvidemos que siempre que una civilización entra en su etapa de corrupción final, como es el caso de USA, aparecen los movimientos opuestos que intentan reivindicar los valores perdidos o negados. Solo por poner un ejemplo recordemos el éxito que tuvo el Cristianismo en pleno auge del Imperio Romano y cómo sus “antivalores”, en vez de ser rechazados, fueron vistos como liberadores, como aquellos que podían enfrentarse a la maquinaria de poder que todo lo validaba por la seguridad del Imperio; incluyendo genocidios de pueblos “terroristas”.
Hoy vemos cómo la tecnología militar norteamericana es capaz de asesinar a sangre fría con sus drones (aviones sin tripulante teledirigidos) y cómo son capaces de distinguir una mosca en todos los puntos de la Tierra, de modo que nadie puede transitar por ningún lado sin ser detectado al detalle (que fue lo que ocasionó la muerte de Gadafi al ser reconocida su caravana al huir). De continuar esto mañana veremos a líderes y a personas comunes siendo amenazadas desde el aire sin que lo sepan si es que no acatan la voluntad del todopoderoso país. Los niveles de precisión son tales que pueden acertar a un automóvil sin afectar al que está a su costado (como se ha comprobado numerosas veces con las muertes de líderes palestinos en plenas pistas).
Por ahora la mayoría de la población, temerosa por los supuestos “terroristas” que nadie ve y que pueden estar bajo nuestra cama, acepta resignada porque piensa que es por su bien (como se piensa en todos los aeropuertos), pero eso lo que anuncia es la aparición de nuevos cristianismos anti imperiales que desarrollarán nuevas filosofías donde el vivir no sea convivir con el miedo y el guardián sino un nuevo acto de libertad plena y de convicción que la existencia no tiene que darse dentro de una selva misteriosa y maligna donde la consigna es matar para que no te maten. Así ha pasado antes y así pasará.
jueves, 20 de octubre de 2011
Ratas de laboratorio, esterilizaciones y Casas de espera

Una vez más los organismos internacionales creados, financiados y monitoreados por los países desarrollados occidentales aplican en los países menos desarrollados ideas que jamás llevarían a cabo en sus casas y con sus familiares. Del mismo modo cómo trabajan en sus laboratorios con las ratas experimentales imponen métodos similares y “efectivos” donde el ser humano no occidental sirve de experimento para diferentes propósitos.
sábado, 24 de septiembre de 2011
La felicidad. ¿Eso es todo?

jueves, 15 de septiembre de 2011
El reto de ser autodidacta
En una época como la actual, donde la obligatoriedad de una especialización y la oferta educativa son por decir menos desbordantes, la opción del autodidactismo pareciera ser obsoleta. Antaño se sabía de personas que superaban sus penosas limitaciones con un esfuerzo personal pues se enfrentaban a un medio que era adverso a la preparación y al conocimiento. Sin embargo, con el avance de la Sociedad de Mercado y su necesidad de gente idónea para cumplir las diversas tareas que existen, la opción por la capacitación es no solo una elección sino, por el contrario, una necesidad vital pues sin ella la persona correría el peligro de no ser competitiva o apta para el desempeño laboral, convirtiéndose en un ser marginal y con pocas probabilidades de sobrevivencia.
Entonces ¿qué sentido tiene insistir con una formación propia, ajena a los cánones que la época exige? Quizá ya no sea el superar un escollo o una incapacidad puesto que cada vez es más amplia la oferta y las facilidades para el estudio (aunque en algunos lugares del planeta todavía la educación sigue siendo un imposible); en el caso de una persona común que nace en una ciudad moderna o medianamente desarrollada la negación a ello es muy improbable que se dé. Las propuestas de preparación son múltiples y prácticamente es más difícil vivir ajeno a ellas que asimilarlas. Los medios de comunicación difunden profusamente cada día las nuevas tecnologías e ideas haciendo que la actualización de la población sea una constante.
Por ejemplo, hoy los sistemas educativos contemplan casi sin excepción la necesidad de cursos de computación dado que ésta forma parte indispensable del ritmo actual de vida. Ni siquiera los jubilados se salvan de entender cosas como “no hay sistema” en el momento que les anuncian que sus pagos mensuales sufren un atraso debido a problemas cibernéticos. Más aún, hasta las más veteranas ancianitas se han adaptado gracias a la pasión que los juegos de azar electrónicos despierta en ellas. Eso sin dejar de mencionar la profusión de teléfonos móviles que obligan al usuario a entender sus particulares y complejos lenguajes y códigos. Estar informado y actualizado es el estilo de la vida actual y uno no puede enajenarse de ello.
Precisamente cada transformación de era, cada giro fundamental que ha dado la humanidad se ha basado en aquellos que han procurado salirse de la corriente para ofrecer alternativas hasta ese momento insospechadas. Los constructores de pirámides o de monumentos impresionantes deben haberse enfrentado desde un comienzo a mentes convencidas que eso jamás se podría hacer puesto que era un imposible. Lo mismo aquellos que plantearon por primera vez la idea de que el cielo no era un techo sobre la Tierra sino una capa detrás de la cual existía todo un Universo. Propuestas de esa naturaleza no son posibles sin previamente rechazar la versión oficial y sugerir algo nunca imaginado. Parte de ese rechazo implica entonces una preparación particular utilizando fuentes inusuales que no es otra cosa que un autodidactismo.
¿Sería posible hoy —en un tiempo donde todo conocimiento no solo es bienvenido sino necesario, y donde hasta lo más disparatado se acepta y se difunde sin restricción— intentar dejar de lado los procesos formativos tradicionales para intentar metas más allá de las que se permiten? Particularmente pienso que sí, puesto que, aunque se diga lo contrario, tanto la Sociedad de Mercado como la Modernidad también tienen sus límites y sus tabúes, o sea, sus fronteras, las cuales no se pueden atravesar pues simplemente se desestabilizaría el sistema. Creer que éste es totalmente abierto y liberal, donde todo puede caber como en botica, es un mito puesto que siempre hay cosas que son fundamentales y sagradas las cuales no se pueden ni cuestionar ni trastocar. Quiere decir que siempre en toda sociedad habrá espacios permitidos y lugares prohibidos; la libertad absoluta no es real; todo tiene un límite.
En la Sociedad de Mercado las leyes del comercio son necesarias para que el acto de compra y venta esté garantizado en todo el planeta. Si un sector de la humanidad no lo respetara (como es el caso de ciertas sociedades tribales o algunos gobiernos reacios a adaptarse) el mecanismo no sería universal y podría ser cuestionado como “no único”, en el sentido que sería posible darse otro tipo de sociedades tanto o más efectivas que ésta. Ser realmente innovador implicaría, en estas circunstancias, no contribuir con más de lo mismo sino, por el contrario, poner en crisis las normas sosteniendo, al mismo tiempo, la expectativa de otra mejor. La historia de las transformaciones sociales demuestra que ello ha sido una constante.
Por lo tanto insisto en que el camino de autodidacta que elegí desde muy joven es el que creo más idóneo para la renovación de los espíritus. Sé que el no haber seguido integralmente las formas, el ser casi un iconoclasta o un rebelde de espíritu tiene sus consecuencias tanto gratas como ingratas —pues no se puede negar que trae como consecuencia una incomodidad en el prójimo y hasta un profundo desagrado en la medida que se desarticula aquello que a ellos les beneficia— pero ser innovador o un peculiar no significa ser apreciado o alabado; históricamente ha sido común ser visto como un hereje o un subversivo, por lo que ello resulta muchas veces muy malo para la salud (pues hay que confesar que las dudas y la sensación de fracaso acompañan siempre a quien lo intenta).
Mucha fuerza de voluntad se requiere para persistir en el empeño y no sucumbir ante la idea de haber errado en la vida. La falta de reconocimiento o, peor todavía, el no encontrar lo anhelado, son razones más que suficientes para pensar que uno se equivocó y que más vale pedir perdón para tratar de ser aceptado aun cuando ya las oportunidades hayan pasado. Lo único que queda entonces es persistir en el objetivo y trabajar la conciencia para no caer en la desilusión que lleva al suicidio físico o emocional.

