El libro Cultura y modelo de desarrollo andino expresa que actualmente se define al hombre en relación a su posición socio-económica, a partir de lo cual se desprende todo lo demás. Esa es la visión que ha elaborado la Sociedad de Mercado, donde el ser humano es solamente un consumidor. Pero este esquema olvida que el hombre no es un objeto vacío que se puede llenar con diversos elementos adquiridos en una tienda. Un ser humano es lo que es según su cultura, y sus necesidades dependen de cómo esta configure el mundo. No existen los pobres y ricos sin cultura: todos poseen una, y eso es lo que los define, no sus posesiones. Las ideas contemporáneas han caído en la trampa economicista de creer que el hombre es un ser lleno de necesidades por satisfacer. Y eso no es así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario