miércoles, 22 de julio de 2009

Peruanidad y baja autoestima


El caso de la exaltación que se hizo en el Perú de la participación de la peruana Brenda Mau en un popular concurso español de aficionados al canto, en el año 2009, demostró una vez más el clásico problema de los peruanos: tenemos una autoestima lo suficientemente baja como para valorar solo aquello que es certificado por los extranjeros. Esta mentalidad nos impide ver por nosotros mismos la diferencia que hay entre el blanco y el negro, entre el grande y el chico. Tenemos que esperar siempre que sea un país "superior" el que nos lo diga. Esos son hasta ahora nuestros valores y hoy en día el mayor mérito que tiene un peruano no es tener alguna cualidad especial sino, más bien, venir del extranjero con algún "éxito" o con algún premio.

Y esto es de toda la vida. Viene desde que peruanos como Ima Súmac, Alejandro Olmedo o Luis Alva “triunfaron” en el extranjero cuando aquí nadie los conocía, hasta los actuales Juan Diego Flóres, Claudia Llosa, Gianmarco, Sofía Mulánovich, Kina Malpartida, Pizarro, Farfán, Damaris y muchos más quienes, siguiendo el mismo camino, nos envían el triste mensaje a todos los peruanos de que solo si demostramos algo fuera de nuestro país es que realmente valdremos y existiremos.

Lo de afuera sí vale

Sin embargo ninguno de estos personajes mencionados es un auténtico representante de la peruanidad, de la cultura peruana (aunque los gobiernos los utilicen como "productos de exportación y como la demostración de que estamos en el mejor de los mundos posibles"). Ellos, siendo buenos en su oficio, no son el resultado de lo que realmente somos sino se trata por el contrario de esfuerzos absolutamente privados, personales, carentes de toda participación colectiva nacional. No son el resultado de nuestra historia ni de nuestra realidad. Lo que ellos son y lo que tienen se lo deben principalmente a la manera cómo se hacen útiles a las causas e intereses de otros países, pero no al del nuestro. Nuestro fútbol es una prueba palpable de ello: como aquí éste es un desastre entonces miramos embelezados cómo juegan nuestros compatriotas en los equipos europeos. ¿Son esos valores y objetivos los que construyen una nación? Difícil es “levantar cabeza” solo sacándola por la ventana.

Los auténticos representantes no son el modelo a seguir

Ninguno de ellos sigue el ejemplo contrario demostrado por personajes como Chabuca Granda, Felipe Pinglo, César Vallejo, J.C. Mariátegui, J.M. Arguedas, Pedro Suárez Vértiz, Raúl García Zárate y otros muchos más quienes se hicieron entre nosotros a puro pulso y tomando en cuenta nuestra propia realidad y nuestras limitaciones. Ante su ausencia estamos buscando afuera un consuelo por lo que no podemos ser aquí, sin tomar en cuenta que el éxito personal no siempre va de la mano con la realidad por la que atraviesa un pueblo.

El falso refrán como consuelo

Pero hay quienes dicen que nadie es profeta en su tierra. Eso es completamente falso. Pregúntenle a los Beatles, a Michael Jackson, a los Angeles Lakers y a muchos personajes y artistas norteamericanos y europeos más si están de acuerdo con eso. Todos ellos son profetas en sus tierras. Incluso en Argentina y en Brasil los que triunfan son sus propios connacionales. En la misma Bolivia los Kjarkas son ídolos sin necesidad de haber tenido premios internacionales. Sin embargo los medios locales, en el afán de demostrar que este "sistema" neoliberal promovido por el poder es el mejor nos presentan a estos peruanos (algunos quienes hace mucho dejaron de serlo por haber vivido toda su vida en el extranjero o por poseer otra nacionalidad) como la demostración de un éxito cuando en realidad no lo es. Ninguna institución nacional, pública o privada, contribuyó para que ellos hicieran lo que hicieron. Entonces ¿a mérito de qué las autoridades se suman al “triunfo” de ellos cuando en nada participaron para conseguirlo? ¿De dónde viene esa relación que hace el gobierno entre Neoliberalismo y triunfo peruano, si más bien es por el nulo apoyo interno que dichos personajes tuvieron que migrar?

¿Hasta cuándo?

No se puede esperar que nuestra mentalidad sumisa y rebajada cambie poniéndonos a aplaudir y alabar justamente al mal que nos aqueja. Con esta actitud los niños solo aprenderán que el único camino es salir al extranjero porque aquí no hay nada que hacer. Siempre pensarán que solo cuando eres bueno allá es que aquí te harán caso. Como conclusión: los mejores peruanos migrarán para hacer carrera afuera derramando todas sus virtudes y logros para el uso de otros y no para nuestro país. Por lo tanto, si no empezamos a cambiar esta forma de vernos —haciendo un llamado de atención sobre lo malo que resulta resaltar este tipo de fenómenos— continuaremos esperando que alguien que nació aquí haga algo afuera para que recién podamos alegrarnos y decir: “qué lindo es el Perú”.

4 comentarios:

  1. Muy interesante tu artículo,soy peruano radicado en España, estoy investigando sobre este tema en especial y encontré tu blogs,te pedo de favor si poseees alguna biblografía respecto a este tema?, para darle lectura.
    y respondeme la pregunta: que tipo de autoestima tenía el habitante del imperio incaico y en que se fundamentaba.
    Saludos y gracias por el aporte.
    MIGUEL
    P.D: mi correo es mimar_16@hotmail.com.

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  2. Estimado Miguel:

    Gracias por tu comunicación. Acerca de tu pregunta sobre la autoestima de los peruanos prometo averiguar con más detalle qué tipo de documentos se han escrito. Con respecto al tema de la autoestima en el imperio incaico solo tenemos manifestaciones de dudosa veracidad puesto que la mayoría son de fuente española, interesada en presentar a los conquistados como inferiores, habiendo otras del lado contrario, como las de Garcilaso de la Vega, que tienden a mostrar lo contrario.
    ¿Cómo fue realmente? Difícil saberlo. Solo queda especular y deducir que las clases dominantes la tenían sumamente alta (como por ejemplo, los orejones cusqueños) mientras que las bajas, como los mitimaes, tan baja como era su posición social.
    El asunto está en cómo leemos los contemporáneos esto y qué queremos creer que ha sido el pasado.

    Esto lo acomodamos según nuestra conveniencia, siendo un fenómeno muy común en la historia. En el Perú tenemos un movimiento llamado nacionalista que supone un pasado muy elevado en cuanto a autoestima y eso trata de pregonarlo como puede. Por el lado contrario, los que defiende el sistema como está, expresan que eso nunca ha sido así, y tratan de exhibir lo malo que también hubo. Solo nos queda entonces dar nuestra propia versión.

    Espero haber respondido de alguna manera tu inquietud. Caso contrario, me comprometo a ampliar mi comentario con un nuevo artículo.

    Un abrazo.

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  3. Pienso que la clave para entender y resolver el problema de la autoestima de los peruanos esta en sus origenes historicos como colectivo social. Debemos recordar que el imperio incaico era, como todo imperio, un conjunto de naciones subyugadas a un solo gobierno (ya sea por reciprocidad, vinculo familiar o conquista). Los habitantes prehispanicos no tenian un sentimiento de pertenencia completo y se sentian dominados y descontentos (esto ayuda a explicar la facilidad con la que un puñado de españoles los conquistaron). La pluriculturalidad que existe y ha existido siempre en nuestro territorio nos presenta dos caras: la primera es enriquecedora y permite un intercambio y creacion cultural muy rica, y la segunda es diferenciativa y acarrea un pobre sentimiento de unidad como nacion.
    Pienso que encontrar la manera de conciliar nuestras diferencias, y VALORARNOS a nosotros mismos (como persona, como componente de este crisol de culturas, y como nacion) es el primer paso para librarnos del yugo psicologico que siempre hemos llevado a cuestas.

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  4. Estimado Manuel:

    1. Si bien es cierto que se ha creado una imagen idílica del Perú prehispánico, lo real es que el que ahora somos proviene más de la herencia de los 5 siglos de colonialidad tanto política como cultural.

    2. Lamentablemente somos una nación dependiente de la modernidad, concepto extranjero que conlleva toda una ciencia y teconología. Es nos hace ver a los países desarrollados como entes superiores en todo, sin darnos cuenta que tanto los valores como la esencia de lo que nos hace humanos no dependen de cuánto tengamos y cuánto dominemos a la naturaleza.

    3. Entonces nuestro problema radica, no en la incapacidad de ser tan poderosos como Estados Unidos, sino en pensar que es el poder (y solo el poder) el que nos da autoestima y seguridad en la vida. No nos damos cuenta que no necesitamos ser los amos del mundo para saber tomar buenas decisiones.

    Muchas gracias por tu comentarios.

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