miércoles, 6 de julio de 2011

¡Al diablo con la salud!

Les quiero hacer una confesión: esa actitud que se menciona (no somos sanos, sino pre enfermos) es la que finalmente me ha llevado a padecer hoy de un mal que no conocía: la hipocondría.

Sucede que, desde hace años, el día en que no siento nada malo en mí entro en un profundo estado de angustia preguntándome: ¿y de qué me sentiré mal dentro de poco? ¿A dónde me dolerá (señalándome, ahora sí, el lugar donde aparecerá mi cáncer mortal que me llevará a la tumba, sepultando todos mis proyectos actuales)?

Como se imaginarán, ya me cansé de ir a los médicos a hacer el mismo papelón de decir que tengo el temor de enfermarme y que quiero saber si efectivamente estoy sano o si es mi imaginación.

Francamente, a veces preferiría asumir la actitud de antes en la que la enfermedad, que las he tenido muchas, no era lo que me preocupaba. Pero ahora, con el bombardeo de la "prevención" solo vivo con la sensación de que, en cualquier momento me vendrá la muerte.

Sé que usted conoce este tipo de casos y sabe a lo que me refiero. En mi opinión, hay algo de alarmismo, negocio y perversión en la ciencia médica y en los laboratorios en su afán de obtener ganancias a costa de los sanos (que son los que más acuden a los médicos y compran medicinas, pues los enfermos no bastan para mantener a las clínicas).

Creo que debería analizarse bien qué tanto se justifica "enfermizar" a los sanos con el fin de que inviertan en seguros y consultas preventivas (una prima de seguro de salud va por el orden de los dos mil dólares aproximadamente y el 90 por ciento de los tenedores no las usan).

Ahora estoy intentando superar esta obsesiva (y enfermiza) idea de tener que vivir sano; estoy tratando de vivir más intensamente, aunque eso me enferme, porque más lo hace cuidarme que no. Por eso prefiero fumar y tomar y olvidarme de los miedos porque, de ellos, ya tengo bastantes (no comas, no respires, no salgas, haz deporte, adelgaza y miles de cosas más).

¡Al diablo con la salud! ¡Viva la vida!


sábado, 11 de junio de 2011

Acerca del modelo

Economicismo se llama al pensamiento, a la tendencia, a medirlo todo en base a la economía. Ésta es una actitud muy común a un tipo específico de ser humano, el comerciante, para quien todo empieza y termina por la economía. De esto se habló mucho cuando las tesis de Marx campeaban en el mundo para las cuales el hombre era un "homo economicus".

Sin embargo el ser humano dista de ser ese individuo que vive para "generar riqueza" como decía Smith. Es mucho más complejo, pero la actual Sociedad de Mercado tiene sus principios y leyes y esa visión filosófica la maximiza y entroniza como el origen de toda verdad. Ni siquiera el autor de La riqueza de las naciones dijo tamaño absurdo. Él mismo planteaba que esto debía tener siempre un límite y él era muy religioso (y todos sabemos que el único dios que tienen los ricos es su bolsillo y es a lo único que respetan).

Lo cierto es que hoy el Capitalismo es un marxismo sin Marx y pretende entender esto bajo criterios maximalistas. Ello por supuesto dista mucho de ser cierto y solo trae sinsabores que producen las actuales crisis que tienen más que ver con la ética, los principios y las creencias que con los bolsillos.

Un ejemplo lo es la situación actual de EEUU donde no es el sistema el que ha fallado sino la decidida voluntad de los financieros de sacarle la vuelta a la ley. Porque nada más veraz que el hecho que cuando uno trastoca y viola las normas los beneficios se hacen notables, pero conllevan caos y descalabros que después el propio Estado tiene que corregir... ¡premiando a los estafadores con la entrega de los recursos del Estado!

El caso del Perú no es muy distinto del de Estados Unidos. Aquí todos sabemos que la riqueza se genera a través de los contratos con el Estado (no existe la tal competencia entre pares) como lo decía muy bien Hernando de Soto y su tesis mercantilista. La riqueza de las clases altas solo ha provenido de las licitaciones ganadas a dedo y no como indica la ley.

Pero por otro lado es falso que el ascenso de los migrantes a la gran economía se deba al "sistema" impuesto por Fujimori. Ello no proviene de los bancos, las ONG o el Estado sino del modelo de desarrollo andino que se basa en normas provenientes de un sistema ancestral de generar riqueza. Solo cuando las grandes empresas han visto que ésta ya existía es que han ido corriendo a poner sus agencias y sus “malls” para recoger un dinero que jamás generaron.

De modo que no es tan cierto que el actual modelo sea el responsable del desarrollo del capital emergente. Lo único verdadero es que éste ha creado un "Eisha" para los beneficiados pero ha dejado al país en lo mismo que estaba. Se trata como bien se dice de una "prosperidad falaz" (Basadre) la cual terminará el día que los precios de los commodities bajen, como pasó con el guano, el caucho y la harina de pescado.

Finalmente, tan patente es que el Perú verdadero no ha cambiado que basta solo con leer los Facebook y los Twitter de los hijos de los dueños del país para ver que piensan igual o peor que sus padres, con lo que está asegurado el racismo, el desprecio y el despotismo futuro. El sistema, entonces, da dinero fácil, es rentista, pero polariza la sociedad entre "la gente normal" (sic) y "los cholos de mierda" (sic). Nos esperan tiempos realmente difíciles con una generación dirigencial carente de una actitud ética y solo economicista.

domingo, 23 de mayo de 2010

Eric Toussaint: “Considero absolutamente necesario una estrategia europea del movimiento obrero y de los movimientos sociales”

Por: Pepe Mejía, periodista miembro de ATTAC.

Presento a continuación otra colaboración de mi entrañable amigo Pepe Mejía quien, desde España, aborda temas que en este momento son coyunturales.

Eric Toussaint (Namur, 1954) es Presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) -Bélgica. Politólogo por la Universidad de Lieja y París VIII, es Miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia, de la red científica de ATTAC Bélgica, así como del Consejo Internacional del Foro Social Mundial. Miembro del Comité Internacional de la Cuarta Internacional es autor de numerosos libros entre los que destacan “La Bolsa o la Vida”, “60 preguntas 60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial”, “Banco Mundial. El golpe de Estado permanente”. Ha sido Asesor en la Auditoría Integral de la Deuda Externa del Ecuador, así como con el Gobierno de Fernando Lugo de Paraguay para la revisión del Tratado de la presa de Itaipú. También ha colaborado con el Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. Mientras participó en la Cumbre Alternativa de los Pueblos. Enlazando Alternativas -que se celebró del 14 al 17 de mayo- Eric Toussaint se alojó en el madrileño barrio de Latina.

Pepe Mejia: En América Latina estamos viviendo un cambio de las relaciones de fuerza con movimiento sociales ofensivos, radicales y transnacionales que han combinado reivindicaciones democráticas como las asambleas constituyentes, reconocimiento del Estado plurinacional y con orientación claramente antiimperialista, antineoliberal e internacionalista. ¿Se puede decir que los Gobiernos de Ecuador, Venezuela y Bolivia están realizando procesos de ruptura anticapitalista y de enfrentamiento global a las élites locales?

Eric Toussaint. La respuesta es claramente negativa. No hay, en el verdadero sentido de la palabra, un proceso de ruptura anticapitalista si hablamos de medidas estructurales que cambian las relaciones de propiedad de manera determinante, que cambia la naturaleza del poder. En estos tres países tenemos sociedades capitalistas. Los grandes sectores de la economía están todavía en manos del gran capital nacional o extranjero. Una excepción parcial es el sector del petróleo en Venezuela donde la mayor empresa es pública y produce dos tercios de petróleo pero el Estado sigue un Estado burgués. No se han constituido órganos de poder popular basado en la autoorganización de los trabajadores de las empresas o de los sectores campesinos o indígenas. Son sociedades capitalistas que viven procesos muy importantes debido a sublevaciones sociales populares en los últimos veinte años. El “caracazo” en febrero del 89 en Venezuela, la enorme movilización en Venezuela contra el golpe del 11 de abril de 2002 o grandes movilizaciones populares en Ecuador que tumbaron a cuatro presidentes de derecha. Las grandes movilizaciones en Bolivia que derrumbaron a un presidente y que lograron renacionalizar, por ejemplo, el agua en Cochabamba en abril del 2000. Si se trata de caracterizar a estos tres gobiernos se diría que son gobiernos nacionalistas y antiimperialistas. Por ejemplo, en el gobierno de Rafael Correa en el Ecuador hay representantes directos de los grandes sectores privados. Hay una izquierda del Gobierno y claramente un sector orgánico con la burguesía ecuatoriana. Mientras que en Venezuela y Bolivia no hay representantes tradicionales del capital. Pero nace, al interior del aparato político del chavismo, lo que se llama la boliburguesía. Es decir, un sector del gobierno y del partido del gobierno que se está enriqueciendo de una manera muy acelerada y puede transitar, hasta lo que hemos conocido, en otras experiencias históricas como fue la revolución mexicana -a partir del Estado mexicano- en el nacimiento de una nueva burguesía dentro de un capitalismo de Estado.

Entonces, ¿estamos asistiendo a la gestión del gobierno y no tanto a ejercer el poder?

Lo que falta para mi es que existe una debilidad en el nivel de autoorganización de los sectores que podrían realmente cambiar de manera definitiva la correlación de fuerzas. Es decir, los asalariados industriales, los campesinos, los pueblos indígenas. Hay una falta de autoorganización y politización. Aunque hay logros, por supuesto, los movimientos y las sublevaciones populares de los últimos años han permitido acumular experiencias. La CONAIE en Ecuador, las organizaciones sindicales e indígenas de Bolivia, la Central Obrera Boliviana, que ha sido muy debilitada por el modelo neoliberal, pero que sigue con una cierta fuerza y en Venezuela, la Unión Nacional de Trabajadores y las experiencias incluso de ocupación de empresas, algunas experiencias de control obrero. No quiero tampoco decir que estamos en países donde solamente en el nivel del discurso es su apuesta en el socialismo Está claro que hay grandes sectores populares que quieren cambios socialistas. Pero desde gobiernos no hay una clara voluntad para hacer cambios estructurales de fondo. Si la presión no viene de las bases estos cambios no se darán.

Los mismos mercados financieros que han sido salvados gracias a los planes de rescate están ahora en pie de guerra contra el aumento de la deuda pública que esos planes han provocado. ¿Cómo va a incidir, en nuestra vida diaria, el aumento de la deuda pública y a cuánto asciende?

Eric Toussaint. Ya estamos viviendo un viraje histórico dentro de un tren con una tendencia histórica que son las políticas neoliberales a partir de final de los setenta e inicios de los ochenta. Es decir, dentro del marco de una ofensiva del capital contra el trabajo tenemos una aceleración de esta ofensivo debido a la crisis del capitalismo que, como no encuentra una movilización social suficiente, decide profundizar la ofensiva. Vamos a tener en todos los países del norte una reducción del gasto social. Es decir, degradación de la situación en la enseñanza pública, en la salud pública, despidos masivos o no reemplazar a los funcionarios públicos que vayan a la jubilación, reducción de gastos en obras públicas, aumento de impuestos que pagan los asalariados y todos los sectores populares, aumento del IVA, aumento de la parte del presupuesto del Estado que va hacia el pago de la deuda pública que, a su vez, va a los tenedores de los bonos de la deuda pública que son los grandes bancos internacionales o fondos de pensiones privados, los grandes seguros. La población se verá afectada de manera muy directa. Lo vemos aquí en España con el ataque contra los jubilados, con la supresión del cheque bebé. Estas medidas son sólo el inicio porque este no será el último paquete con el que se saneará la economía.

¿Y esto provocará tensiones sociales graves en Europa como estamos viendo en Grecia?

Bueno, primero, esto se va a generalizar. No se va a limitar a Grecia, España o Portugal. El FMI ya impuso medidas a Rumania y Hungría en 2009. No habrá ningún país europeo exentos de estas medidas. Esto va a producir huelgas. La pregunta es si estas huelgas se producirán solamente en el marco nacional o si lograremos en los meses que viene o en el año que viene hacer converger huelgas a nivel europeo contra las políticas de la Comisión Europea y para conseguir otro modelo. Considero absolutamente necesario una estrategia europea del movimiento obrero y de los movimientos sociales. Pero la verdad es que la dirección sindical de la Confederación Europea de los Sindicatos no está dispuesta a lanzar un plan de movilización europeo. Estas direcciones sindicales siguen con la lógica de acompañar a los Gobiernos y tratar de aliviar un poco los aspectos más antisociales de los planes del Gobierno.

¿Cuál es su valoración de la Cumbre Alternativa de los Pueblos Enlazando Alternativas celebrado del 14 al 17 de mayo en Madrid, la cumbre/mitin Anticapitalista celebrado el pasado viernes 14 de mayo y la manifestación que recorrió las calles de Madrid el pasado domingo 16 de mayo?

A las mesas redondas y talleres de la Cumbre Alternativa acudieron unas dos mil quinientas personas y a eso hay que añadir los que hayan ido el lunes 17 de mayo a la reunión con los presidentes latinoamericanos. En la manifestación hubo seguramente más de seis mil personas y un excelente nivel de organización de los eventos. A nivel de contenidos pienso que una parte de las organizaciones que convocaron siguen con una orientación que evita pronunciarse sobre medidas anticapitalistas. Hay todo un sector que incluso consideran que los gobiernos de Lula o de Múgica en Uruguay o de Fernández en Argentina son gobiernos amigos, mientras que hay otro sector -que imagino que serán la otra mitad- consideran de manera muy crítica la orientación de estos gobiernos. Pienso esto porque en el Foro Social Mundial de Belem -celebrado en enero de 2009- hubo una apuesta más radical porque era evidente la amplitud de la crisis del capitalismo y había la esperanza de ver grandes movilizaciones sociales. Pero bueno, esas grandes movilizaciones tardan. No se vislumbra realmente una alternativa muy radical. En la manifestación del domingo 16/05/2010 en Madrid me impresionó el nivel de organización del grupo de Izquierda Anticapitalista, la presencia sindical de la CGT que se movilizó a favor de una huelga general. Se combinó el rechazo a la Cumbre Oficial con el rechazo al plan de Zapatero. Había una combinación de las dos cosas. El tema de la deuda pública y el tema de la política del FMI, que se está extendiendo tanto a todo el continente europeo y se mantiene en América Latina, ha hecho que se constituya una base de lucha común de todos estos movimientos populares para rechazar al FMI y abogar por una salida anticapitalista a la crisis capitalista internacional.

sábado, 10 de abril de 2010

¿Está la moral de Washington por encima de la de la Iglesia Católica?


Veo extrañado cómo últimamente los medios de comunicación internacionales han orquestado una campaña para desprestigiar a como dé lugar a la Iglesia Católica. Yo particularmente desde hace muchos años me he alejado de la práctica religiosa, en especial, de la católica. Sin embargo ello no implica que reniegue de ella o que la considere "una estafa". Las acciones de los hombres no tienen por qué empañar los principios, aunque éstos los pisoteen.

En cuanto a las denuncias de corrupción, con igual criterio podríamos hablar también de la policía y decir que, porque hay muchos policías que son ladrones y corruptos, la institución policial es esencialmente corrupta. Lo mismo para las otras actividades como la política, el deporte, las finanzas y un largo etc.

Sin ir muy lejos, hace poco hemos visto cómo los grandes financistas y banqueros de Wall Street han sido responsables de una crisis que casi hace quebrar a los Estados Unidos y con ello al mundo. ¿Alguien por ello está acaso esmerado en desprestigiar y sacar a la luz sus villanías y tropelías y así desprestigiar el oficio de empresario? Y eso que se sabe por la historia que las guerras y conflictos mundiales que causan millones de muertos son originadas por las pugnas económicas de estos señores y no por caudillos locos como dice la prensa y el cine.

De modo que acusar a unos de corruptos, por muy justificado que esto sea, cuando no se mira antes el tronco en el ojo propio es, por decir lo menos, totalmente injusto. ¿Cuál es el criterio de las agencias de información de desempolvar juicios o casos que tienen, algunos, más de 30 años? ¿Qué fin se persigue? ¿Por qué no se dijeron a tiempo y se sacaron en determinado momento? Todo ello resulta muy sospechoso.

En mi caso tengo una teoría (ya que, por más que lo he buscado en el fecundo Internet, no he encontrado la respuesta todavía). Ésta tiene que ver con lo ocurrido días antes de la ilegal (según la ONU) invasión a Afganistán. Sospechosamente la prensa norteamericana empezó a sacar acusaciones de pederastia de obispos de ese país, con lo cual era obvio que se trataba de una maniobra para "acallar" la condena moral de la única institución que, en el mundo, puede hacerle frente a la hoy potencia única y universal del planeta. Como consecuencia de ello, no hubo condena por parte del Vaticano, con lo cual se dejaron las manos libres para no tomar en consideración las millones de muertes causadas, tanto allí como en Irak. Fue esto un claro chantaje.

Lo mismo pienso que ocurre ahora. Tal parece que se avecina una fuerte, muy fuerte acción militar, de alguna envergadura moral cuestionable (tal vez, armas atómicas en Irán o Corea del Norte, no descartado por Obama en la cumbre de Washington sobre limitación de armas nucleares) lo que requiere de la eliminación de posibles críticas o cuestionamientos de las organizaciones mundiales, entre ellas, la Iglesia Católica.

Es obvio que la fe Islam no es tomada en cuenta en Occidente para efectos éticos y axiológicos (por puro prejuicio racial y cultural) con lo que solo quedan tres confesiones con autoridad moral para acusar a quienes pretenden eliminar seres humanos, animales y la Tierra en general: la judía, la budista y la cristiana.

En cuanto a la primera, lamentablemente está dominada por los sionistas de New York (la AIPAC) para quienes la fe significa solamente poder, sin importarles los millones de judíos militantes para quienes ésta significa valor y respeto a la vida. Con respecto a la segunda, la budista, los prejuicios alimentados durante años por Hollywood —dando la imagen de que todo oriental es malo y enemigo de lo occidental— han creado en los ciudadanos de occidente la idea de que "a estos hay que eliminarlos porque nos quieren matar, pues son asesinos por naturaleza". Estamos hablando de los millones de habitantes de la China (comunista) de la India y de los malayos, coreanos, y un largo etcétera, quienes, para nuestro criterio, tienen poco derecho a la vida.

Y en cuanto al cristianismo, ésta está dividida entre la Iglesia Católica y las confesiones evangélicas. Mientras que la prensa mundial se ensaña en ver todo lo malo de la primera, a las segundas (que, curiosamente, son las que prevalecen en Estados Unidos) no son tocadas ni con el pétalo de una rosa sencillamente porque son las religiones del Estado, las cuales acompañan a sus ejércitos en cuanta campaña mundial emprenda, dándoles toda la razón en sus acciones.

Resulta extraño que en las iglesias evangélicas (protestantes, anglicanas, presbiterianas, etc.) no existan casos de pederastia ni corrupción: todas ellas están inmunes y limpias y la prensa jamás las cuestiona (a pesar que su expresión moral es tanto o más cuestionable que la Católica, en vista que se fundaron con el fin expreso de hacer del hombre el dueño del mundo y de Dios su avalador y acompañante en la tarea de ser el Superhombre de Nietzsche, aquel que declaró la muerte de Dios y la entronización del humano como ser autosuficiente).

Esta es mi opinión y, por supuesto, puedo estar equivocado. Es más, quisiera estar equivocado y no tener que ver cómo el Imperio del Norte emprende una nueva guerra en nombre de "los intereses de Estados Unidos" con la consiguiente matanza que ello significa.

Lamento que no se juzgue a todos por igual, que se les perdonen a los evangélicos y todos los demás todas sus corruptelas y atrocidades para que puedan acompañar a sus ejércitos y "adoctrinar" a los invadidos, como pasa en Irak, y lamento esta nueva manifestación del ser humano de echar al tacho la ética, los principios y a Dios con el fin de ser el amo del mundo, de la galaxia y del Universo (recordemos cómo la ideosincracia norteamericana insiste siempre en "la Conquista del Espacio", recordándonos la moraleja de la Torre de Babel, cuando el hombre quiso alcanzar a Dios). La idea de Obama de llegar a Marte reafirma ese afán de considerar la existencia como un acto de dominio, muy propio de las tesis darwinistas de la supervivencia del más fuerte,

La ciencia y la tecnología le están dando al hombre moderno (representado por Occidente) una nueva razón para sentirse impune e inmune a cualquier argumento que quiera poner freno a sus desmanes. Se siente poderoso, capaz de destruir y de dar la vida (gracias a sus experimentos secretos con genomas) y con la pretensión de dominar incluso la intra-materia (como se busca mediante el Colisionador de Hadrones). ¿No es esto un nuevo intento de ser él un Dios, que sustituya a ese antiguo que le impide sus conquistas y sus planes de eugenesia (seleccionar a los mejores) para que la Tierra sea habitada solo por "los elegidos"?

Como dije en un comienzo, sé que la Iglesia Católica ha cometido actos horrendos en su historia y los sigue cometiendo (no creo en la autoridad moral de Ratzinger; y pienso que fue un error elegir a un consejero como Papa en vez de a un Pastor) pero aun así tiene, en sus bodegas, en su contenido, las suficientes herramientas éticas para que buenas manos las usen y sigan siendo una luz o un faro moral para la humanidad.

La Iglesia es probable que pierda mucho si se enfrenta al Imperio; puede que la condenen y le saquen todas sus miserias del pasado; pero el mensaje cristiano prevalecerá, pues su fuerza interna sobrepasa el poder de la prensa. Creo que el Vaticano tendrá que sopesar qué es lo más importante en estos duros momentos: o tratar de conservar su poder callando (y muriendo al mismo tiempo) o arriesgarse a perderlo todo para no abandonar lo único que le da la razón de su existencia: la fe en el mensaje. Ya lo hizo antes y le costó caro (la Reforma europea).

Espero que algunos al interior de la curia lo vean así y sean capaces de mirar más allá del dinero y de la conveniencia mundana. La Iglesia ha visto más de un imperio entrar en etapas de locura y de dominio y los ha superado sacando a relucir los fundamentos morales de su fe, no los de sus dirigentes. Espero que esta vez sea capaz de reiterar esta visión.

martes, 2 de febrero de 2010

III Foro Social Mundial de Madrid: un satisfactorio avance

Por: Pepe Mejía (Desde España) mejia.pepe@gmail.com

Presento una nueva colaboración de mi entrañable amigo Pepe Mejía quien escribe diversos artículos para la prensa. Le recomiendo este porque ilustra los avances en materia de desarrollo social y legislativo que hay por allá.


La reciente celebración del III Foro Social Mundial de Madrid (III FSMM)[1] ha sido un avance en la articulación de las organizaciones sociales con el objetivo de encarar las políticas neoliberales y proponer alternativas al sistema capitalista. Desde el punto de vista político, las más de cuarenta organizaciones sociales y políticas han realizado un esfuerzo permanente para debatir, consensuar y llegar acuerdos en la organización de los temas, talleres y espacios. Por otro lado, se ha constatado que el espacio de encuentro, reflexión y debate que es el Foro se ha consolidado en el tejido social anticapitalista madrileño.

Con la realización de este III Foro también se ha constatado el alto nivel propositivo que tienen los colectivos ante esta crisis. Todas las necesidades sociales han sido tratadas. Todas han sido analizadas y debatidas desde el interés social[2]. Siempre con un denominador común: el anticapitalismo, las políticas del Gobierno que avalan las prácticas gansteriles de empresarios[3], las Empresas Transnacionales y la banca. Además, este Foro ha facilitado la horizontalidad y la práctica de esa participación directa. La necesidad de desarrollar, apoyar y animar la “red de redes” que dice Rafael Díaz Salazar. El Foro no ha sido solo el evento, también ha sido y es el proceso dinamizador de la articulación de las organizaciones sociales, del movimiento social con referencia política y de enfrentamiento al sistema.

Y en este sentido, hemos avanzado mucho. La relación entre los colectivos ha mejorado aunque todavía queda mucho camino por andar. Desde el punto de vista organizativo, el Foro ha funcionado y ha sido fiel reflejo de la articulación social[4]. Una buena organización responde a una buena articulación de los colectivos implicados. Una mención aparte es el engarce –cada vez más firme, más solidario y más duradero- entre las organizaciones políticas, las organizaciones sociales y el proyecto socio-político del Patio de Maravillas[5]. El Foro ha servido para visibilizar esta importante experiencia en la que todos y todas nos sentimos reflejados. De ahí que no pase por desapercibido que la rueda de prensa inicial del Foro se celebrara en el Patio de Maravillas de la calle Pez.

Quiero destacar una frase que la portavoz del Patio, Meri, dijo en la citada rueda de prensa. “El Patio como espacio necesario y creador de debate, confrontando y luchando en lugar de pedir y esperar”. Esta es la esencia de la Asamblea de movimientos.

Los “espacios de encuentro” han sido los dinamizadores del Foro[6]. En estos espacios se han volcado las experiencias y las propuestas que han emanado de los talleres. Y la creación de estos espacios ha sido un avance en relación con ediciones anteriores. Sin embargo hay tareas pendientes. Después del Foro ¿qué? Tal como se dijo en la asamblea del domingo, tendremos otra asamblea para concretar el cronograma de actividades y acciones[7]. El domingo se recogió las muchas propuestas de movilización y ahora toca debatirlas en nuestras organizaciones para después debatirlas en asamblea y decidir nuestro calendario de lucha.

También está la decisión de organizar el siguiente Foro o no. Pero algunas de nuestras debilidades fueron enunciadas en la asamblea. En el informe inicial se dijo que este año se había participado poco en las movilizaciones y acciones. Ha habido poca implicación de los colectivos y de los y las militantes. Es una tarea pendiente para avanzar en esa articulación del movimiento. Sin activistas y sin participación no hay acción que valga. Podemos diseñar la mejor campaña contra el capital pero, si no somos capaces de movilizar a nuestros propios activistas y no logramos transmitir -al conjunto de la sociedad- la necesidad de movilizarse contra las políticas neoliberales, seguiremos sin dar el salto cualititativo para articular un amplio movimiento antisistema.

En este sentido, muchas fueron las voces de seguir trabajando desde las bases. Y una forma de trabajar desde abajo y a la izquierda es volcarse en los barrios, territorios, pueblos y sectores para explicar lo que fue el III Foro y la necesidad de articular una respuesta colectiva, horizontal, social y política a las políticas neoliberales. Urge pues, regresar a nuestros barrios y explicar la necesidad de movilizarnos ante el capital. Urge pues, explicar en nuestros ámbitos más cercanos el calendario de acciones y movilizaciones, las razones y los por qués. En definitiva, tejer red para enfrentar con mayores garantías al capitalismo.



[1] wwwfsmmadrid.org http://twitter.com/fsmm

[2] Durante el Foro se celebraron 78 talleres sobre crisis y alternativas globales, medio ambiente, energía, clima, Europa, América latina, Asia y África, Economía social y comercio justo, Educación, Sanidad, Movimientos ciudadanos y sociales, feminismos, debates en torno a los géneros, migraciones, Estado, luchas políticas, lucha sindical, memoria histórica, militarismo, paz y desarme, medios de comunicación.

[3] Air Comet -su dueño y presidente de la patronal es Gerardo Díaz Ferrán- es uno de los ejemplos. Trabajadores de esta empresa estuvieron en la sesión inaugural del III FSMM. S. Ángel S. Moro, trabajador de Air Comet y representante de los 650 denunció que viven en un “limbo legal”, aseguró estar viviendo en propia carne desde 2006 los peores momentos de su vida, “la peor versión del capitalismo de andar por casa”. No se explica cómo el “Sr Diez Ferrán puede seguir dirigiendo la CEOE”, pues, a su juicio, “está aplicando en su empresa el espíritu del capitalismo más despiadado e inmisericorde: socializa las pérdidas y privatiza los beneficios”. Concluyó llamando a hacer frente a esta injusticia desde la “mayor articulación de la izquierda”.

[4] Mientras la Presidencia española de la UE cuesta medio millón de euros al día y no sirve para nada, porque no se interesará por los problemas de la ciudadanía, el III Foro ha gastado no más de 4.500 euros y sí se ha interesado por las necesidades sociales. Es una vergüenza que el Gobierno vaya a dedicar más de cien mil euros en regalos (corbatas para los hombres y pañuelos para las mujeres) a los mandatarios y delegados, mientras hay muchos hogares que no llegan a fin de mes y el paro afecta a más de cuatro millones de personas.

[5]En la sesión inaugural, Meri, en representación del Patio Maravillas, después de presentar el sobresalto continuo de la ocupación del Patio, afirmó que “el patio es hijo de la crisis y de los gritos sociales que se escuchan en la ciudad”. “Estamos en una crisis de modelo de sistema. De las dos formas de afrontar la crisis, defendiéndonos de ella o empoderándonos, nosotros hemos apostado por la segunda, considerando la crisis como una oportunidad, situándonos en la ofensiva, creando espacios propios, denunciando, confrontando, luchando; creando herramientas de autogestión. Es mejor tomar y hacer que impedir y esperar, porque ocupar en esta ciudad es hoy un acto político; tomar lo que es de todos, que es también nuestro”. Y continuó presentando las herramientas autogestionadas que se están llevando a cabo en el patio para concluir: “porque son las luchas locales los mejores antídotos contra la crisis”.

[6] El escritor y periodista, Isaac Rosa, dijo en la sesión inaugural que “los FSM son la gran fábrica de ideas, desde donde se crean alternativas”. “Los foros siguen vivos y los talleres del FSMM se llenarán estos días de alternativas frente a quienes intentan enmascarar e invisibilizar la realidad”.

[7] Una de ellas –aunque no la única- la campaña contra presidencia española de la UE. El día que se cerraba el III FSMM, el pasado domingo 31 de enero, el diario El País, del grupo Prisa, distribuía un díptico de propaganda del Gobierno bajo el título “España preside el Consejo de la UE”. Y mientras en el folleto se decía: “vigilaremos el cumplimiento de la Carta de Derechos” se expulsaba a Marruecos a Mohamed Haddad mientras cumplía 39 días de huelga de hambre porque el Gobierno español le denegaba el asilo. Familiares de Haddad realizaron la denuncia en el III FSMM.

viernes, 23 de octubre de 2009

Profecías cumplidas


La información dice así. "En una noticia exclusiva publicada esta semana en la revista WIRED, se reveló que In-Q-Tel, una empresa inversionista de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), acaba de hacer grandes inversiones en un negocio dedicado a monitorear los medios y redes sociales. Esta empresa, Visible Technologies, vigila cada día más de medio millón de sitios en Internet, revisando más de un millón de conversaciones, foros y postsen diferentes blogs, foros en línea, Flickr, YouTube, Twitter y Amazon. Los clientes de Visible Technologies reciben información en tiempo real sobre lo que se está diciendo y haciendo en el ciberespacio, basada en una serie de palabras claves."

A mucha gente de nuestra época le parecerá, no solo bien, sino la mejor manera de “preservar nuestra forma de vida”, en especial, después de los ataques terroristas, como se dice en Estados Unidos. Pero la gran pregunta es ¿cuál es el precio que debe pagar el ser humano para vivir el mundo que desea? Esto se extrae de libros como Un mundo feliz donde según Huxley "la libertad individual está en peligro en el mundo entero. Poderosas fuerzas impersonales empujan hacia un 'totalitarismo' muy poco humano. Estamos ante una cultura que se ha 'rebajado' al estadio de un engranaje perfecto, en el que los contratiempos han sido desplazados por una cuidadosa planificación genética, una pastilla de la felicidad y un estado de esclavitud voluntaria que al mismo tiempo también ha dejado 'sin alma' a las personas.

Igualmente en la otra novela premonitoria 1984 de Orwell, se lee que El Gran Hermano es quien suple a todo personaje político: “él es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Él es la encarnación de los ideales del Partido, el Partido ubicuo, único y todopoderoso que vigila sin descanso. El Partido al que han de pertenecer todas las personas”. ¿El mundo que queremos nosotros para nuestros hijos es aquel donde nadie tiene que pensar sino solo preservar el sistema porque es lo mejor que puede haber para el ser humano? ¿Habría dejado el hombre sus cavernas si el objetivo de la vida fuera “preservar el sistema” en que vivía?Entonces será motivo, o bien para cuidarnos de todo lo que escribamos, o bien para preocuparnos por el tipo de sociedad totalitaria que voluntariamente estamos tratando de preservar.


domingo, 13 de septiembre de 2009

Verdad, poder y los fenómenos paranormales

Conferencia dada el 11 de setiembre del 2009 durante el “1er. Encuentro peruano de exopolítica. Aspectos políticos y sociales de la hipótesis extraterrestre”, en el cual intervinimos con la ponencia en cuestión.

Sumilla

La verdad es todo aquello que reafirma la correcta marcha y desempeño de una sociedad, y la autoridad tiene la misión de velar porque ella prevalezca en todo sentido. Por eso la misión del poder es tanto el fomento de esta verdad como la fiscalización y represión de aquello que la contradiga. Los fenómenos paranormales, en la medida que no encajan dentro de la estructura una sociedad, tienen que ser tratados de modo tal que no perjudiquen el normal desenvolvimiento de la verdad instaurada en ella.

Definiciones

Verdad

La verdad es un conjunto de reglas y normas que sustentan la promesa fundacional que toda sociedad tiene. Se entiende como promesa al discurso que afirma que se puede encontrar la razón de ser de la vida si es que se siguen ciertos requisitos y condiciones. Se dice que es fundacional porque, en torno a esta promesa de conocimiento, se agrupa un determinado número de individuos dispuestos a creer en lo que ella promete.

Poder

Es la concesión de dominio que los individuos de una sociedad delegan a quienes son elegidos para preservar la verdad.

El ser humano frente a la realidad. La configuración del mundo

El ser humano percibe que su ser no es igual al de los demás seres animados de la naturaleza. Se da cuenta que él no es creador sino criatura, una parte de un contexto más grande y determinante que está por encima de su voluntad. Sabe que vive pero no porque él lo quiso. El resultado de esta percepción es una angustia existencial que lo atormenta, razón por la cual necesita un mecanismo que le dé la calma para poder vivir. Ese mecanismo es la creación de un mundo humano, hecho por él y para él.

Para ello recurre a la propia naturaleza e intenta adecuarla a los fines que cree convenientes. Para realizar ese proceso cuenta con tres elementos: los sentidos, la razón y la intuición. Mediante los sentidos se contacta directamente con la naturaleza y se desplaza con eficiencia a través de ella; mediante la razón la percibe en su mente y la organiza; y mediante la intuición aplica su propia voluntad para interrelacionarse con ella.

De esto surgen tres tipos de intereses principales en el ser humano:

  1. El conocer a la naturaleza al margen de sí mismo.
  2. El conocerla para adecuarse a ella.
  3. El conocerla para saber cómo actuar.

De este modo el ser humano se enfrenta ante los fenómenos con tres tipos de actitudes diferentes y emplea las tres para vivir. En el primer caso desea conocer los fenómenos para poder manejarlos, en el segundo para poder adecuarse a ellos y adaptarse, y en el tercero para descubrir qué voluntad los rige y de ese modo saber cómo actuar ante ellos. Del primero surge el interés científico, del segundo el ecovivencial y del tercero el espiritual.

Estas tres experiencias dan origen a su vez a tres tipos de filosofía: la sensorial, la razonal y la intuitiva, las cuales generan a su vez tres clases de estructuras de vida y de sociedad. Por lo tanto, existen sociedades humanas basadas en filosofías sensoriales que priorizan la adaptación humana al medio, filosofías razonales que lo hacen en la razón y la investigación de la naturaleza como ocupación principal y filosofías intuitivas que dan mayor importancia al conocimiento de las fuerzas no materiales que movilizan a la naturaleza.

De estas tres corrientes filosóficas surgen la mayoría de las formas de organizar y de darle sentido al ser humano, y, a la vez, de las sociedades que han existido hasta la fecha. Toda sociedad es, entonces, producto de una forma de ver al ser humano en relación con su origen y destino.

La verdad

Una vez establecida una sociedad sobre una determinada clase de filosofía todo se organiza en torno a reafirmar este planteamiento. La forma cómo el ser humano vive apunta siempre a darle la razón a la promesa fundacional y esto se considera que es vivir por y para la verdad. Todo lo que el ser humano crea para ello es lo que se conoce como cultura. Tanto las funciones básicas para la subsistencia como las sociales o individuales está regidas por la promesa fundacional y se orientan a que existen coherencia entre ellas y retroalimenten. Por el contrario, todo aquello que vaya en contra de esa estructura es considerada como lo falso, lo errado, lo equivocado, y es erradicado de la sociedad.

Tipos de verdad

  1. Concordante. Es aquella en la que existe una coincidencia entre lo que el ser humano piensa y lo que aparentemente es. Responde al lenguaje y al llamado sentido común.
  2. Convencional. La que por convención o tradición se acepta ciegamente sin que requiera explicación.
  3. Sensorial. Es la que tiene coincidencia con los sentidos.
  4. Lógica. Es aquella que se da en el mundo de la razón y de la lógica.
  5. Intuitiva. Es la que se cree que existe por encima de los hechos, la razón y los sentidos. Va más allá de lo que se conoce.

Cómo se distribuye la verdad

Toda la estructura de la sociedad es un entramado social que procura se coherente y cerrado, es decir, que nada escape a reafirmar el objetivo principal del porqué existe una determinada sociedad. Tanto sus leyes como sus costumbres y sus conocimientos son partes activas que tienen la misión de decirle a los individuos que la integran que todo lo que él vive y conoce está correcto y no puede haber algo mejor. De este modo la verdad transcurre y circula a través de todo el entramado social por distintos caminos y de diferente modo. En cambio, todo lo que la contradice, es calificado de falso.

Clases de verdad dentro de la sociedad

  1. Religiosa. Es una estructura que llena los espacios vacíos a los que ni los sentidos ni la razón pueden acceder.
  2. Legal. Es toda la normativa que surge a través de la historia de un pueblo.
  3. Artística. Es aquella que está basada en las leyes de la estética y la imaginación.
  4. Científica. Es la que se basa en el conocimiento de los fenómenos.
  5. Social. Es el convencionalismo aceptado a lo largo de la historia que viene a ser la acumulación de normas y criterios que dan firmeza a la sociedad.

El poder

Es la autoridad que surge de la cesión que los individuos hacen de parte de su libertad y voluntad a otros en vías a que se vele por la reafirmación de la promesa fundacional que dio origen a la sociedad.

De esto se deduce que le poder no es adquirido por propia voluntad sino que se recibe por consenso de la mayoría. La función principal del poder es hacer prevalecer la verdad que reafirma los principios fundacionales de toda sociedad. Los límites del poder son, entonces, el cumplimiento del mandato popular. Si los que detentan el poder no lo cumplen son sustituidos.

Clases de poder

Los diferentes planos que tiene toda sociedad contienen diversos tipos de autoridad. Cada autoridad tiene el compromiso de velar porque se cumpla con el fin principal y existe una permanente correlación y evaluación entre éstas. Las autoridades que en líneas generales cubren la mayoría de los aspectos de la vida en sociedad son:

  1. Autoridad familiar
  2. Autoridad formativa
  3. Autoridad laboral
  4. Autoridad espiritual
  5. Autoridad científica
  6. Autoridad política
La más importante de todas las autoridades es la política, pues es la que tiene la facultad de fiscalizar o modificar a todas las demás

Mecanismos del poder

Es todo aquello a lo que la autoridad está obligada a accionar para que se cumpla el mandato conferido. Esto significa que tiene que fomentar acciones que reafirmen la razón de ser de la sociedad y fiscalizar y reprimir aquellas que se desvíen de su objetivo. Estos mecanismos se pueden dividir en:

  1. Físicos. Todo lo que requiera la intervención de la fuerza física para controlar el peligro de hechos que atenten contra los principios fundamentales de la sociedad. Aquí se encuentran desde la policía hasta las fuerzas armadas.
  2. Mentales. Aquellos que apuntan a controlar la mente de los individuos de la sociedad, reafirmándoles el objetivo principal —la verdad— y negando todo aquello que vaya en su contra.
  3. Espirituales. Los que procuran sensibilizar a los individuos para que acepten a su sociedad no solo mediante las razones sino también mediante las emociones más elevadas.

Los mecanismos de tratamiento de los fenómenos paranormales

Los fenómenos paranormales son aquellos que son percibidos por diversos individuos que no encajan dentro del conocimiento y la verdad establecida como correcta dentro de una sociedad. Tomando en cuenta la función del poder, no necesariamente lo que es real tiene que coincidir con lo que una sociedad se plantea como verdad. La realidad ante el ser humano aún sigue siendo en gran parte desconocida, por más que se sepa algo de ella. Entonces, en vista que el ser humano no puede esperar a conocerla toda (en caso ese sea su principal objetivo), no le queda más remedio que conformarse con lo que conoce aunque sea poco. Esto lleva necesariamente a considerar que siempre se producirán vacíos en este conocimiento que es parcial. Esos vacíos —los fenómenos paranormales— en la medida que afectan a la estructura social por el simple hecho de no estar estructurados correctamente, tienen que ser llenados de alguna forma, y lo son a través de los siguientes mecanismos de tratamiento de los fenómenos paranormales:

  1. El tabú. Son acontecimientos o pensamientos que el poder considera que no deben ser tocados y ni siquiera planteados como existentes.La negación. La autoridad, quien tiene siempre la última palabra en todo, posee la capacidad de dar existencia real o no a aquello que afecta a la sociedad.
  2. La reinterpretación. Los sucesos que no encajan en ninguna de las estructuras conocidas de la sociedad son explicados por la autoridad de una forma tal que puedan tener algún sentido o razón, siendo ello suficiente para satisfacer la intriga sobre su existencia.
  3. La incorporación. Si los acontecimientos en cuestión no se distancian de aquello que la autoridad considera que la sociedad puede tolerar se los hace formar parte de algún sistema manejable o conocido, con lo que se vuelven inofensivos.
  4. La misterización. La autoridad ni los niega ni los admite, sino que los coloca en suspensión de juicio y se reconoce que existen cosas que no tienen aún una explicación convincente pero que algún día sí lo tendrán.

miércoles, 26 de agosto de 2009

La libertad vuelve a tocar las puertas del ser humano


Existen épocas en la historia humana en que una verdad oficial se impone y se convierte en una prisión del pensamiento. Esta verdad afirma que ya todo se sabe y que todo está en su lugar; que no puede haber otra forma de vida mejor que la que se tiene. Y así la gente durante mucho tiempo vive esperanzada en que esto es así, pues el pueblo siempre quiere creer en sus líderes. Necesita tener fe en ellos porque si no la vida humana no tendría sentido; sería tan solo una supervivencia que nos ocasionaría más angustias de las que ya tenemos, pues lo que queremos es ser seres humanos y no animales.

Pero esto no dura para siempre. Tarde o temprano las promesas de llegar a conocer las respuestas a las preguntas más importantes de nuestra existencia (el porqué de todo) se vuelven primero vanas ilusiones, luego incredulidad y finalmente falsedades. Así ha ocurrido desde el principio de los tiempos y eso es lo que ha decidido el destino de todas las sociedades que han existido. Toda cultura se sustenta en un conjunto de verdades y de promesas que funcionan de amalgama para que los hombres que las conforman sigan ligados a ellas. Pero estas a la larga se demuestran que no son ciertas, que lo que proponen son solo unas ideas más puestas en duda y que, en consecuencia, ya no atraen, por lo que la gente que antes creía en ellas comienza a disgregarse en la búsqueda de nuevas promesas y nuevas formas de verdad que sean, en lo posible, opuestas a las anteriores.

La Modernidad y su promesa

La Modernidad surgió en Europa como una alternativa a la Edad Media en la que su verdad, y lo que prometía, se habían vuelto una condena esclavizante. Se dijo que con la ciencia el ser humano alcanzaría el conocimiento verdadero y que ello lo llevaría a la solución de todos sus problemas, empezando por el de su razón de ser. Desde el principio todo pareció ser cierto; incluso se eliminaron muchas terribles enfermedades que eran el terror de los tiempos y hasta se elaboró una idea acerca de nuestro origen que pareció ser la respuesta final a nuestras dudas. Con este esquema de vida Occidente dominó al mundo y lo impuso a todos los pueblos de la Tierra. Hoy casi no hay ninguno que no comparta estas creencias. Sin embargo, así como despertaron el entusiasmo, ahora provocan un gran rechazo.

La vigilia de la razón también crea monstruos

Sucede que recién ahora conocemos la otra cara de la moneda y ya son percibibles sus aspectos negativos. Podemos comprobar cada vez más fehacientemente que la Modernidad, así como implica el conocimiento interno de la materia y su transformación de acuerdo con la voluntad del hombre, también conlleva la destrucción de la naturaleza, rompiéndose la cadena de la vida y, con ella, la existencia del ser humano. En suma de cuentas, es buena para unas cosas pero es mucho peor para otras. Nunca los hombres habíamos llegado a poner en peligro nuestra propia casa. Es por eso que hoy esa Modernidad provoca espanto y negación, porque por cada invento que nos maravilla sabemos que el costo real de ese aparato será nuestra salud y nuestra vida. Nos sentimos prisioneros de nuestra propia creación y hemos llegado a un punto que pareciera que no la podemos controlar. La Sociedad de Mercado se afianza sin reparos y sin control y sin que podamos impedirlo pues “nada puede detener el progreso”. Estamos en una nueva cárcel de la cual pareciera que no podemos salir. Pero sí hay una salida.

Hacia un nuevo mundo

Cuando las esperanzas y promesas de vivir en un mundo mejor se convierten en una cadena que no es posible romper aparecen las ideas liberadoras, aquellas que proponen nuevas promesas de hallar una forma de vida libre, feliz y donde no existan las injusticias. Se trata del nacimiento de una nueva filosofía que a su vez desencadena una nueva sociedad, la cual tiene por misión, en un principio, negar a la anterior y calificarla de malvada, perversa y despreciable, procurando eliminar todo vestigio de ella, para dar paso luego a la construcción de otra que llega cargada de sueños y de buena voluntad, dispuesta a responder, ahora sí, a todas las preguntas que el ser humano ha tenido desde siempre. Actualmente estamos en ese momento, en el que cada vez suena con más fuerza el deseo de encontrar aquel nuevo mundo que no destruya a la naturaleza pero que nos haga vivir mejor. Un mundo que no sea un mercado donde todo no es más que una cosa que se compra y se vende, donde se pueda compartir con los animales, las plantas e incluso con la materia, encontrando de este modo un equilibrio sano y hermoso; un mundo donde no haya que destruir nada para lograr nada, donde nadie que sea más inteligente se convierta en el amo de nadie, donde todos podamos vivir en paz en vez de vivir en competencia por lograr más y obtener grandiosos resultados.

Es la hora de los filósofos

Esta es tarea, entonces, de filósofos, de los verdaderos (no de los que estudian la carrera en una universidad y se convierten en profesores) quienes hoy deben estar más atareados que nunca exprimiendo sus cerebros e imaginación para lograr definir y describir ese mundo al cual todos deberíamos aspirar a partir de ahora. Aún no sabemos cuál será, pero de lo que sí estamos seguros es que derribará al actual por muy fuerte y armado que éste parezca. Los grandes imperios nunca han sido derrotados por las armas; todos se cayeron sobre sí mismos por el peso de la desilusión que provocaron en sus pueblos. Fueron eficientes en dominar y ser fuertes, pero fracasaron en responderle al hombre sus más profundas ansiedades e inquietudes que no eran el trabajar, comer y dormir. La vida humana siempre será algo más que su simple sobrevivencia y ese es el arte de crear nuevas promesas, las cuales son soluciones integrales que abarcan todos los aspectos del drama humano y no solo su manera de subsistir. Recibamos, entonces, con alegría y entusiasmo, esos nuevos mensajes que nos darán una vez más la libertad.

jueves, 6 de agosto de 2009

Si me conviene, estoy de acuerdo


La noticia es estremecedora. Dice así: “El Gobierno del Reino Unido está a punto de gastar 700 millones de dólares en la instalación de cámaras de vigilancia dentro de las casas privadas de sus ciudadanos para garantizar que los niños vayan a la cama a tiempo, asistan a la escuela y coman su comida adecuadamente.” Quiere decir que el horror que toda la vida se le endilgó a la desparecida URSS de ser una sociedad controlista estaba acá, en el corazón del Capitalismo.

Continúa la información: “Si estos programas llegan a buen término y son aplicados a escala masiva el vasto alcance de la representación de una sociedad totalitaria preconizada por George Orwell en su clásica novela 1984 se habrá alcanzado. http://movimientoantinwo.wordpress.com/2009/08/05/gobierno-britanico-instalara-camaras-en-domicilios-privados/

El pragmatismo en su máxima expresión

Esto obviamente nos suscita varias reflexiones. ¿Hasta dónde el ser humano puede resignar sus ideas y sus derechos en pro de tener “protección”? ¿Será que la moral pragmática y utilitaria finalmente es la que se va a imponer en el mundo? Porque en última instancia el pensamiento que hoy prima es el “si eso me favorece, entonces estoy de acuerdo”. De nada sirven las razones ni los principios o valores morales y éticos. Eso forma parte ya de una época pasada. Lo único que cuenta ahora es “qué gano yo con lo que pasa”. Si ocurre una matanza en algún lugar del planeta y eso hace subir mis acciones o le da más seguridad a mis ahorros pues enhorabuena: que sigan las matanzas.

Somos esclavos por nuestro bien

La actitud del pueblo norteamericano después de los no aclarados hasta ahora “atentados del 11 de setiembre” fue la de: “hagan algo con tal de darme seguridad”. Y lo hicieron, pues los primeros perjudicados no fueron los afganos sino los mismos ciudadanos estadounidenses quienes entregaron sus libertades individuales al gobierno para que este los “vigile por su bien”. Y por su bien hoy son investigados y desnudados cuantas veces sea necesario. Por su bien su gobierno ha decidido ponerles a ellos mismos cadenas para seguir sus movimientos por donde vayan. Por su bien se invaden países y se asesinan niños en todos los continentes. Todo lo que pasa es por su bien, por su seguridad, para calmar sus temores.

El que no es feliz es terrorista

Hoy esta actitud es la que prima en todas las sociedades del mundo, donde se ve a las clases altas sustentar su dominio con la acusación de terrorismo a quienquiera que las cuestione. Todo aquel que manifieste algún tipo de oposición o una simple queja es mirado como un posible terrorista, alguien que quiere atentar contra el sistema. Lo cierto es que toda idea acerca de cómo debería ser el ser humano ha quedado reducida a la simple supervivencia: el ser humano es un ser que trata de sobrevivir por excelencia; esa es la definición imperante. Estamos entonces en la ley de la selva, en la lucha por la subsistencia planteada por Darwin y seguida al pie de la letra por la Sociedad de Mercado, feliz por la “coincidencia” con sus ideas acerca del hombre como un ser de necesidades que hay que satisfacer.

El “mundo feliz”

Nos encontramos, gracias a la tecnología, cada vez más cerca de la pesadilla que creíamos solo era posible de parte de “el enemigo natural” que eran los perversos comunistas. Pronto las personas no usarán los incómodos y extraviables Documentos de Identidad sino los prácticos y sencillos chips, insertados en la piel, para que, vayamos por donde vayamos, siempre el ojo del “Estado Bueno y Benefactor” nos vea y evite que cometamos alguna falta “contra nuestra seguridad”. Es el mundo feliz de Huxley que se acerca a pasos agigantados. Será la sociedad perfecta donde todo estará programado y tendrá su lugar y su porqué. Y todo dirigido diligentemente por un grupo de comerciantes quienes serán los que indiquen cómo deben ser los mercados y qué tipo de consumo se hará en ellos.

Es la hora de la filosofía

¿Habrá algún camino de salvación? Siempre lo hay, pero pasa por las ideas, por donde nacen nuestras creencias acerca de las cosas y de quiénes somos. Es entonces la hora de la filosofía. Ella es la única que tiene la capacidad de entender y de plantear nuevos horizontes. El ser humano, antes que al arma, responde a lo que piensa, a lo que cree, a lo que teme y a lo que le da la tranquilidad. La filosofía tendrá que crear un mundo nuevo hacia el cual se pueda dirigir el hombre para librarse de esta esencia del mal que hoy campea más que nunca. Tal parece que las predicciones cristianas sobre la llegada del Anticristo y su gobierno de mil años se hubieran hecho realidad. La maldad, esa crueldad fría y calculadora que asesina racional y mecánicamente por cuestiones de cifras, está hoy dominando y haciendo el mundo a su imagen y semejanza. Es ya hora que los filósofos despierten de su letargo idiomático y académico antes que todo acabe en manos de estos monstruos.

Recordando la novela

El siguiente pasaje está contenido en el 1984 de Orwell: “La telecámara recibe y transmite simultáneamente. Cualquier sonido que hiciera Winston, por encima del nivel de un susurro muy bajo, sería recogido por ella, además, siempre que permanecía en el campo de visión de la placa de mando, podía ser visto como también escuchado. Por supuesto que no bahía manera de saber si es que era observado en cualquier momento. Cuan a menudo, o en de que forma, la Policía del Pensamiento se enchufaba en cualquier “cable de conjetura” del individuo. Era incluso concebible que miraran a todos todo el tiempo. Pero de cualquier manera ellos podían enchufar tu cable cuando quisieran. Tenías que vivir – vivir desde el habito que se convirtió en instinto- en la concepción de que cada sonido que emitías era oído por casualidad e, incluso en la oscuridad, cada movimiento era estudiado.”